Ir al contenido principal

MONÓLOGO: EL ANUNCIO DE LA LOTERÍA DE NAVIDAD


EL ANUNCIO DE LA LOTERÍA DE NAVIDAD
¡¡¡Coño!!!, por fin el anuncio de la lotería de Navidad a la altura de las ilusiones que todos ponemos en la lotería. Veis señores publicistas como no costaba tanto, como no hacía falta recurrir a un elenco de artistas impresionante, veis como lo único que hacía falta es apelar al punto bajo en la autoestima colectiva y tocar el lado más sensible de la gente, veis como no hacía falta tanto glamour que con las cosas sencillas y apelando a los valores que tiene el ser humano, escondidos en algún rincón, se llega más lejos…Aunque el ser humano perdió hace tiempo la fe en el ser humano, todavía queda, en el fondo, algo de ese espíritu de ayudar al otro…Aunque sólo sea en Navidad, que ya sabemos que en estas fiestas todos somos muy, pero que muy buenos y solidarios, luego a partir del 7 de enero ya todos podemos volver a ser malos de nuevo.
Me resulta muy curioso que el anuncio de la lotería de Navidad empiecen a ponerlo en televisión a partir de Noviembre más o menos, cuando todos sabemos que empezamos a comprar lotería de Navidad en verano, concretamente desde que nos vamos de vacaciones, por aquello de no vaya a ser que toque la lotería en el lugar que hemos estado de vacaciones y no tengamos un décimo….Y desde ese momento, en cada lugar que visites o que pases por él, aunque sea de paso, comprarás un décimo o participación de lotería por aquello de que no vaya a ser que toque ahí y tu habiendo estado no hayas comprado el décimo…Lo que nadie piensa es que si efectivamente toca en ese lugar y tú llevas un décimo de allí y resulta que no es el del premio, cosa que tiene una alta probabilidad de ocurrir, debe sentar mucho peor.
La verdad es que cuando alguien compra un décimo de lotería lo que realmente hace es invertir en ilusión…con su desilusión incluida y en una posible aunque poco probable libertad, me explico. En ilusión porque desde que compras el décimo estás fantaseando con lo que harías si te tocara, y lo mejor de esto es que en el fondo sabes que la mayor probabilidad es que no te toque, y que te toque es como encontrar una aguja en un pajar, pero aún así tenemos la ilusión de fantasear un poco con nuestra vida después de recibir el tan ansiado premio, y sobretodo fantaseamos con la felicidad que nos produciría que eso ocurriera y nos imaginamos felices y contentos…Luego el 22 de Diciembre, el día del sorteo llega para todos, menos para unos pocos afortunados, la inversión en desilusión. Eso se produce cuando nos damos cuenta que el número de nuestro décimo no se parece ni por asomo a ninguno de los que tienen premio…ni tan siquiera la tan socorrida pedrea, que viene a ser el premio de consolación, y para subsanar esa desilusión decimos aquello de: “Por lo menos tenemos salud”, convirtiendo el 22 de Diciembre en el día nacional  de la salud…Que aquí quien no se conforma es porque no quiere y mal de muchos…consuelo de tontos.
Cuando hablaba de la inversión en libertad me refería a que cuando fantaseamos con que nos toque la lotería, si lo analizamos, en el fondo con lo que fantaseamos es con la libertad que te da ese premio para hacer lo que quieras, solemos soñar con cosas así como: si me toca la lotería me voy de viaje, si me toca la lotería me compro una casa, si me toca la lotería dejo el trabajo,… y así un largo etcétera de cosas que haríamos si nos tocara la lotería, sin darnos cuenta de que lo que realmente nos da la lotería no es ese montón de dinero…que también…es la libertad de que gracias a ese montón de dinero puedes hacer lo que te dé la real gana. La libertad para poder mandar a hacer puñetas todo aquello que hace tiempo que quieres mandar y hacer todo aquello que siempre has querido hacer, pero, que todas esas cosas que no podías mandar a hacer puñetas te impedían llevar a cabo. Esa es nuestra inversión en libertad, decía que esta inversión era posible aunque poco probable, porque para que sea real te tiene que tocar la lotería de verdad, y esa probabilidad es bastante inexistente, pero eso cuando compramos un décimo es mejor no pensarlo. A corto plazo lo que más felicidad te proporciona es saber la cantidad de dinero que abonaran en tu cuenta bancaria, a largo plazo, lo que más felicidad te proporcionará es saber que tienes tu tiempo para ti y que gracias a ese premio, has podido disponer de todo tu tiempo o parte de él a tu antojo, y has podido cumplir algún que otro sueño y darte algún que otro caprichito.
Por todo esto ya era hora que los creativos publicitarios por fin hayan hecho un anuncio a la altura de las circunstancias, donde se reflejen las bondades del ser humano, que aunque a veces parezca mentira, también las tiene. Donde se muestre un poco de la realidad de la lotería, de los sueños e ilusiones que en ella se depositan, y para eso no hacen falta grandes estrellas sino historias de barrio, de pie de calle. Esa persona que siempre sale el 22 de Diciembre totalmente emocionada diciendo que tras una situación complicada ese premio le viene como agua de mayo, pues bien, aunque esa historia real se repita año tras año, a los creativos publicitarios le ha costado un poquito pillar la indirecta…
Sólo una cosilla más…A ver si seguimos así con los anuncios, ya que tuvimos al calvo de la lotería muchos años, ahora toca tener anuncios buenos otros muchos más…Porque anuncios como el de este año son mucho más que anuncios, son la escenificación de las ilusiones que la gente deposita ese día en la lotería…Y dado como están hoy en día las cosas…La gente se merece ese poquito de ilusión que le haga olvidar el retumbar de la palabra “crisis”, que llegó hace tiempo con fuerza a nuestro vocabulario cotidiano, se acomodó… y a la muy puñetera le está costando un poquito irse por el mismo lugar que había venido.
P.D.: Si te gusta la lectura puedes leernos también en: http://www.puntorojolibros.com/todas/Ironias-de-la-vida.htm

Entradas populares de este blog

MONÓLOGO: LOS GRUPOS DE WHATSAPP

LOS GRUPOS DE WHATSAPP
Todos los que tenemos WhatsApp estamos hasta las narices de una de sus cosas.... Los dichosos grupos de WhatsApp,  esos que se crean por la mayor tontería y se quedan de forma permanente en tu WhatsApp.  Que hacen que tengas cincuenta mil mensajes, a cual más innecesario, y que tienen constantemente a tu teléfono sonando como una ambulancia, sea la hora que sea.  Y cuando los silencias, resulta que cuando miras te encuentras aproximadamente unos quinientos mensajes sin leer, que no leerás,  solo harás como que los has leído con el fin de que no te aparezca ese simbolito de WhatsApp en la pantalla inicial, que tan nerviosa te pone, de "tienes mensajes pendientes".
Vamos a ver, entre los dos millones de redes sociales que tenemos y los tropecientos grupos de WhatsApp... ¿De verdad tenemos tanto que decir o ya es vicio? Es increíble ver como tu primo Manolo es capaz de publicar en Facebook,  Twitter e Instagram a la vez que mantiene veinte conversaciones en…

MONÓLOGO: LA MODA DEL SELFIE

LA MODA DEL SELFIE
Se ha puesto muy de moda hacerse uno una fotografía así mismo en cualquier circunstancia que se precie, moda con la que me siento muy identificada porque de esa manera no tienes que molestar a nadie, ni para que se ponga contigo en la foto, ni para que te haga la foto, es la autosuficiencia fotográfica. Consiste básicamente en utilizar el móvil o la cámara fotográfica para auto-fotografiarte y enseñar al mundo lo que en ese momento estás haciendo, puedes hacerlo tú solo o en grupo, enfrente de un espejo o usando el móvil o la cámara para intentar cuadrar la foto sin mirar, eso ya va en el gusto y la pericia del consumidor, pero lo más importante del “selfie” es que se vea que es una auto-foto, es decir, que no la hizo un tercero que no aparezca en dicha fotografía.
Algo indispensable que ha sido factor necesario para que esta moda del “selfie” se haya podido crear, es que nos encontramos en la era digital, porque como todos sabemos para hacer un “selfie” de esos que q…

MONÓLOGO: LAS FERIAS Y FIESTAS DE LOS PUEBLOS

LAS FERIAS Y FIESTAS DE LOS PUEBLOS
Muy mal se le tiene que dar a un español para que durante los meses de Julio, Agosto y Septiembre, no acabe, aunque sea por casualidad, en las ferias y fiestas de verano de un pueblo…Bueno, yo más bien diría que en esas fechas quien no tenga unas fiestas de pueblo a las que ir puede considerarse un marginado social, porque como en los pueblos son así, no te preocupes si no tienes pueblo al que ir de fiestas, basta que conozcas a alguien que tenga un pueblo con fiestas, es decir, todos los pueblos de España, que gracias a su hospitalidad, la invitación está asegurada. Y es que en esas fechas no hay pueblo que se precie que no duplique o triplique su población, gracias al sonido de la feria y sus “caballitos”, a las reuniones de las peñas, a las “vaquillas” y encierros, los encuentros con familiares y amigos, y porque no decirlo, las fiestas prolongadas hasta el desayuno del día siguiente, bebidas alcohólicas hasta para desayunar, y cinco días de fiest…