Ir al contenido principal

MONÓLOGO: CÓMO SOBREVIVIR AL DOMINGO POR LA TARDE

CÓMO SOBREVIVR AL DOMINGO POR LA TARDE.
 
El Domingo por la tarde, salvo que estemos de vacaciones, a partir de una determinada hora, que eso depende de la persona y el día, unas veces a las 4 de la tarde, otras a las 5, a las 8, en fin...Eso a gusto del consumidor, nos empieza a entrar un nostalgia y un agobio existencial solo por el echo de recordar que mañana es Lunes y tenemos que volver, nos guste o no, a nuestra tan tediosa rutina...Eso es lo que yo llamó tener una vida llena...Nos gusta tanto, que nos da pánico escénico que llegue el Lunes y tengamos que volver a participar en ella.
 
El Domingo por la tarde es cuna de muchas de las crisis existenciales periódicas a las cuales nos enfrentamos, crisis del tipo: a donde voy, yo no quería ser esto, esto no es lo que yo tenía pensando, yo iba a ser otra cosa....Y así un sin fin de lamentaciones que se quedan en eso, en lamentaciones, porque mucho hablamos y nos lamentamos y nos reprochamos y poco, muy poco hacemos para cambiar nuestra realidad, cuando ya metidos en faena el Miércoles nos empezamos a autocompadecer de que: ¡Oye! tan malo no es...los hay peores.
 
Pero bueno, si la cosa es sobrevivir a ese momento de bajón que tiende a producir el Domingo por la tarde, podemos decir que ha varias técnicas. Una de ellas y muy utilizada entre las mujeres es la terapia de azúcar...Porque todas sabemos que no hay nada que engorde más que un Domingo por la tarde. Esta terapia de azúcar consiste en ir primero a una tienda de gominolas y arrasarla, después pasar por la pastelería y no dejar existencias y para terminar, de postre, el helado que guardáis en la nevera, tomado con cuchara sopera. A todo esto se le puede añadir cuantos productos salados nos apetece porque total, entre tanta caloría alguna más, da igual...Ya que al día siguiente te vas a sentir igualmente culpable, pues te sientes culpable de una. Un consejillo: la comida basura del tipo hamburguesas y pizza hace un perfecto maridaje con este tipo de terapias.
 
La terapia más utilizada por los tíos para salvar ese duro momento que es el Domingo por la tarde, en el cual se van dando cuenta que tienen los 30, o los 40 o los 50 encima y que de paso tan bien son consciente de su incipiente alopecia, y de que la frase: estoy hecho un chaval, es eso, una frase, es la de irse al bar a ver el fútbol...Da igual que juegue o no su equipo, da igual que sea la Liga o la Champions, hasta si me apuras, da igual que le guste el fútbol. La cuestión es salir de casa y por un tiempo de 90 minutos olvidar la realidad del Domingo y lo que es peor, la semanita que les espera mañana Lunes.
 
Otra terapia para el Domingo por la tarde, es la de hacer todo tipo de cosas, pero todo tipo, desde ordenar el trastero, hasta intentar poner en marcha el sueño que tenías con lo que querías ser de mayor cuando tenías 15 años. Que porque hacemos esto, muy fácil, cuando empieza el fin del semana nos proponemos hacer un montón de cosas que tenemos pendientes de hacer en los últimos 10 años, pero nos cuesta horrores levantarnos de la cama y cuando al fin lo conseguimos, todas esas cosas que íbamos a hacer se quedan atascadas bajo la mantita en el sofá...Y claro llega el Domingo por la tarde y empiezas a preguntarte a donde va tu vida y todas esas cosas, y es cuando te pones a realizar como un loco/a  todos aquellos pequeños proyectos que tenías para el fin de semana. Al final solo te queda la frustración de todo lo que no has podido hacer ese Domingo por la tarde, sin darte cuenta que pretendías hacer todo aquello que no has hecho en los últimos 10 años de tu vida. Pero lo importante es que hemos cumplido nuestro objetivo y no hemos dejado que la melancolía y la nostalgia hagan de las suyas hasta bien entrada la tarde. ¡Oye! Los objetivos a largo plazo no los hemos cumplido, pero a corto plazo nuestro objetivo ha sido llevado a cabo con éxito.
 
Si por algo nos ocurre esto los Domingos por la tarde, es porque en el fondo no estamos felices con nuestra vida, porque hay algo de Lunes a Viernes que nos hace desarrollar ese síndrome los Domingos cuando nos acordamos de ello. Cuando estamos de vacaciones y llega el Domingo por la tarde y pensamos en que tenemos que madrugar para salir de viaje...Entonces nos preocupa poco el Domingo por la tarde o el Lunes por la mañana, pero si en vez de salir de viaje tenemos que subirnos a nuestra rutina diaria...Ya la historia cambia, y llegan los agobios, la tristeza y la melancolía.
 
Yo personalmente creo que la mejor forma de sobrellevar el Domingo por la tarde es vivir el presente y no pensar en el resto de la semana que nos queda por delante.  Si te apetece dormir una siesta, cosa muy común los Domingos por la tarde, pues disfruta de esa siesta sin pensar que mañana es Lunes y el despertador suena a las 6 de la mañana. Si te apetece tomar algo con los amigos, hazlo y disfruta ese momento. Haz lo que te apetezca hacer y disfrútalo sin pensar en lo que te espera mañana o pasado o al otro, eso ya lo irás afrontando según vaya viniendo, y si de verdad no te gusta tanto, haz algo para cambiarlo, porque con un empacho de dulces o de comida basura, con un ataque de hoy pongo mi vida al día, con un me voy al bar a olvidarme del mundo o con una nostalgia melancólica desmedida en el sofá, no haces nada para cambiarlo. El Domingo es para descansar y ya el Lunes el movimiento se demostrara andando...Pero andando en la dirección correcta.

P.D.: Si te gusta la lectura puedes leernos también en: http://www.puntorojolibros.com/todas/Ironias-de-la-vida.htm

Entradas populares de este blog

MONÓLOGO: LOS GRUPOS DE WHATSAPP

LOS GRUPOS DE WHATSAPP
Todos los que tenemos WhatsApp estamos hasta las narices de una de sus cosas.... Los dichosos grupos de WhatsApp,  esos que se crean por la mayor tontería y se quedan de forma permanente en tu WhatsApp.  Que hacen que tengas cincuenta mil mensajes, a cual más innecesario, y que tienen constantemente a tu teléfono sonando como una ambulancia, sea la hora que sea.  Y cuando los silencias, resulta que cuando miras te encuentras aproximadamente unos quinientos mensajes sin leer, que no leerás,  solo harás como que los has leído con el fin de que no te aparezca ese simbolito de WhatsApp en la pantalla inicial, que tan nerviosa te pone, de "tienes mensajes pendientes".
Vamos a ver, entre los dos millones de redes sociales que tenemos y los tropecientos grupos de WhatsApp... ¿De verdad tenemos tanto que decir o ya es vicio? Es increíble ver como tu primo Manolo es capaz de publicar en Facebook,  Twitter e Instagram a la vez que mantiene veinte conversaciones en…

MONÓLOGO: LA MODA DEL SELFIE

LA MODA DEL SELFIE
Se ha puesto muy de moda hacerse uno una fotografía así mismo en cualquier circunstancia que se precie, moda con la que me siento muy identificada porque de esa manera no tienes que molestar a nadie, ni para que se ponga contigo en la foto, ni para que te haga la foto, es la autosuficiencia fotográfica. Consiste básicamente en utilizar el móvil o la cámara fotográfica para auto-fotografiarte y enseñar al mundo lo que en ese momento estás haciendo, puedes hacerlo tú solo o en grupo, enfrente de un espejo o usando el móvil o la cámara para intentar cuadrar la foto sin mirar, eso ya va en el gusto y la pericia del consumidor, pero lo más importante del “selfie” es que se vea que es una auto-foto, es decir, que no la hizo un tercero que no aparezca en dicha fotografía.
Algo indispensable que ha sido factor necesario para que esta moda del “selfie” se haya podido crear, es que nos encontramos en la era digital, porque como todos sabemos para hacer un “selfie” de esos que q…

MONÓLOGO: LAS FERIAS Y FIESTAS DE LOS PUEBLOS

LAS FERIAS Y FIESTAS DE LOS PUEBLOS
Muy mal se le tiene que dar a un español para que durante los meses de Julio, Agosto y Septiembre, no acabe, aunque sea por casualidad, en las ferias y fiestas de verano de un pueblo…Bueno, yo más bien diría que en esas fechas quien no tenga unas fiestas de pueblo a las que ir puede considerarse un marginado social, porque como en los pueblos son así, no te preocupes si no tienes pueblo al que ir de fiestas, basta que conozcas a alguien que tenga un pueblo con fiestas, es decir, todos los pueblos de España, que gracias a su hospitalidad, la invitación está asegurada. Y es que en esas fechas no hay pueblo que se precie que no duplique o triplique su población, gracias al sonido de la feria y sus “caballitos”, a las reuniones de las peñas, a las “vaquillas” y encierros, los encuentros con familiares y amigos, y porque no decirlo, las fiestas prolongadas hasta el desayuno del día siguiente, bebidas alcohólicas hasta para desayunar, y cinco días de fiest…