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MONÓLOGO: MADRID EN AGOSTO


MADRID EN AGOSTO     

Pocos éxodos se conocen tan masivos en el siglo XXI como el que se produce el 1 de Agosto en Madrid… ¡No queda ni Dios!…Y nos dedicamos a llenar de gente playas y pueblos que en otra época del año no han visto aparecer a una sola alma por sus inmediaciones. Parece que la noche del 31 de Julio alguien dice aquello de: Preparados, listos…¡YA! Y todo el mundo sale corriendo de la capital como alma que lleva el diablo.

Lo mejor que tiene este éxodo masivo es que al irse tanta gente es cuando mejor se vive en Madrid: La M-30 se queda sin atasco, los centros comerciales vacíos, no hay que esperar cola en ninguna parte, puedes ir a cualquier sitio y no tardar más de 10 minutos…es un chollo Madrid en Agosto…Salvo por el calor que hace...Por lo demás se va de lujo…No sé porque la gente se va, con lo bien que está quedarse de “Rodriguez”…

Es incluso relajante hasta para la hora de trabajar, ya que como el 90% de la población madrileña está de vacaciones, se han llevado con ellas las prisas y los agobios del resto del año, por lo que el ritmo de trabajo es mucho más relajado…Vamos que es un mes para estar de guardia por si pasa algo y poco más.

Puedes pasear por Sol, Gran Vía o el Paseo de la Castellana sin morir en el intento, hasta puedes andar en línea recta sin tener que ir esquivando a gente por la calle como sucede el resto del año. Y el metro….En hora punta no hay nadie… ¡Hasta te puedes sentar! O dar una cabezadita si te apetece.

La mejoría la notas desde por la mañana temprano, cuando puedes adelantar el despertador, porque como para ir a trabajar no te tienes que coger esa hora y media de atasco, no es necesario que madrugues tanto como el resto del año y aunque sea poquito tiempo, ese “extra” de sueño más te acaba sabiendo a gloria, y es más reconstituyente que las ocho horas previas de sueño. Luego cuando vas por la M-30, hasta si me apuras, te invade un sentimiento de soledad, es raro verla sin atasco cuando a diario la ves así y en ese momento, bien es cierto, que se te cruza por la cabeza ese traicionero pensamiento que te hace recordar que lo mismo eres tú la única que trabaja en todo Madrid, y por un  momento esa relajación de no tener que ir corriendo a todas partes, como que se enturbia…Pero enseguida se pasa…Se pasa cuando llegas al trabajo y te das cuenta que los jefes brillan por su ausencia y como no ha quedado nadie, tu carga de trabajo se ha reducido de forma inversamente proporcional a los jefes y compañeros de trabajo que tienes de vacaciones…Y eso siempre se agradece. Además durante estos meses, raro es el que no tiene la conocida como “jornada intensiva”, que te hace estar en casa a eso de las tres de la tarde para poder disfrutar el resto del día. Y ahora llega el momento estelar…¡¡¡El de la siesta!!! Te puedes dar ese caprichito que te es imposible el resto del año, de hacer una siesta como Dios quiere y manda, de esas que cuando te despiertas no sabes ni en el día que vives y acabas viendo en la televisión, el inicio de la primera película y el final de la segunda, pero qué más da después de la siesta que acabas de hacer. Esta siesta solo tiene un problemilla insignificante…Que por la noche no hay quien duerma…Pero a eso ya le buscaremos remedio con las trescientas terrazas que hay para salir a tomar algo con los pocos amigos que quedan en Madrid en Agosto y así disfrutar un poquito del buen tiempo.

Otra cosa que no le falta al mes de Agosto en Madrid, y sobre todo si eres de pueblo, son esos días que vas a las fiestas de tu pueblo, porque claro, tú piensas que vas a ir solo el fin de semana y acabas estando todos los días, porque con eso de que ahora sales antes de trabajar, pues dices aquello de: Voy un poquito y me vengo pronto, así veo a mis amigos…Si por volver pronto consideramos las 5 de la mañana, pues sí vuelves pronto…Eso sí al día siguiente no hay quien te soporte, entre el sueño que tienes y un ápice de reseca por lo poco que bebiste la noche antes, que como no has descansado bien es como si fermentara en el cuerpo y te hiciera tener al día siguiente a las 9 de la mañana a Manolo “ el del bombo” dentro de tu cabeza…Y eso no se arregla ni con café.

Una cosa para lo que viene muy bien el mes de Agosto en Madrid es para aprender a conducir…No hay nadie conduciendo y no tienes que andarte con cincuenta ojos por todas partes, además esa gente que le gusta tocar el claxon del coche en la M-30, que si le quitas el pito y le pones un timbal hasta se ganan la vida con ese sentido del ritmo que tienen, no están, por lo que mientras que estás dando prácticas con el coche de la autoescuela no te ponen nerviosa entonando la más cabreada de sus melodías con el claxon de sus coches.

Pero lo mejor, lo mejor, lo mejor que tiene quedarse un Agosto en Madrid para luego irse de vacaciones en Septiembre es el gustazo que te da poder decir el 1 de Septiembre a todo el mundo que se acaba de incorporar a trabajar y que tienen un síndrome post-vacacional como una casa… ¡Adiós, que me voy de vacaciones!...Y hasta está permitido regodearte un poquito con entusiasmo al decir esta frase.

P.D.: Si te gusta la lectura puedes leernos también en: http://www.puntorojolibros.com/todas/Ironias-de-la-vida.htm

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